Cómo montar un setup CRT decente en 2026
Trinitrons, RGB SCART y por qué tu Wii se ve mejor así.
Las consolas retro se diseñaron pensando en televisores de tubo (CRT), no en pantallas planas. Jugar en un CRT bien ajustado evita el desfase de entrada ("input lag") habitual de los televisores modernos al procesar señales analógicas, y reproduce el aspecto visual —incluido el escaneo de líneas— tal y como lo vieron los jugadores originales.
No todos los CRT son iguales para este uso. Los monitores profesionales tipo Sony PVM/BVM (pensados para edición de vídeo) ofrecen la mejor calidad de imagen vía RGB, pero son caros y escasos. Una alternativa mucho más asequible son televisores de consumo con buena reputación entre coleccionistas, como ciertos modelos Trinitron de Sony, que siguen apareciendo en el mercado de segunda mano a precios razonables.
La conexión también importa: el cable compuesto estándar da la peor imagen; SCART con señal RGB (habitual en consolas europeas) o componentes dan un salto de calidad notable. Muchas consolas necesitan un cable específico por región y modelo, así que conviene verificar compatibilidad antes de comprar.
Un setup CRT razonable no exige gastar una fortuna: una televisión de tubo en buen estado, un cable RGB SCART adecuado a la consola y, si se quiere ir más lejos, un conmutador de vídeo para no desenchufar cables cada vez que se cambia de consola. El resultado es una imagen que, para juegos pensados para esa tecnología, muchos coleccionistas consideran superior a jugar el mismo título en una pantalla moderna sin más ajustes.
Un CRT decente (un Trinitron de segunda mano sirve) evita el input lag de las pantallas planas, pero el salto de calidad real lo da el cable: evita el compuesto y usa RGB SCART o componentes según tu consola.



